Reposo invernal
El reposo invernal es la fase de reposo vegetativo de muchas plantas vivaces, leñosas y árboles frutales durante la estación fría. En este periodo, las plantas ralentizan su metabolismo, el crecimiento se detiene y ahorran energía para superar el invierno.
¿Qué ocurre durante el reposo invernal?
Cuando los días se acortan y las temperaturas descienden, la planta reacciona a las condiciones ambientales cambiantes:
- El metabolismo se reduce considerablemente, y la actividad celular y el transporte de agua disminuyen.
- Los árboles caducifolios pierden sus hojas para evitar la pérdida de agua.
- Las plantas de hoja perenne conservan sus hojas, pero reducen su tasa de transpiración.
- En raíces, tubérculos o madera se almacena energía en forma de almidón.
El reposo invernal no es, por tanto, un estado "inactivo", sino una fase de protección activa que ayuda a superar el frío y las heladas.
¿Qué plantas descansan en invierno?
El reposo invernal afecta a muchas plantas de zonas de clima templado, entre ellas:
- Árboles frutales como el manzano, el cerezo o el ciruelo
- Árboles caducifolios como el arce, el avellano o el carpe blanco
- Plantas perennes como la peonía, la espuela de caballero o el flox
En estas especies, las partes aéreas suelen marchitarse en otoño, mientras que las raíces y los tubérculos siguen vivos bajo tierra.
Importancia para el jardín
El reposo invernal es vital para muchas plantas: permite la formación de yemas y la floración al año siguiente. En esta fase deben evitarse intervenciones como la poda de reducción intensa, trasplantar o abonar, ya que alteran el ritmo natural de la planta. También las plantas que se guardan en casa durante el invierno se benefician de un periodo de reposo con temperaturas más frescas y menos luz.
Fin del reposo invernal
La fase de reposo termina cuando el aumento de las temperaturas y el alargamiento de los días ponen en marcha procesos hormonales. La planta vuelve a absorber agua, forma nuevos brotes y comienza a crecer activamente: el ciclo del año en el jardín arranca de nuevo.
Conclusión
El reposo invernal es una adaptación natural a la estación fría. Quien lo respeta favorece la vitalidad y la floración de sus plantas, ya sea en el huerto frutal, el arriate de vivaces o el cuartel de invernada.