Subida a flor (bolting)
Se entiende por subida a flor el rápido crecimiento en altura de una planta con posterior formación de flores, provocado normalmente por el calor, los días largos o factores de estrés. Este fenómeno afecta especialmente a hortalizas de hoja y raíz como la lechuga, la espinaca, la rúcula, el cilantro o el rábano blanco.
En lugar de seguir formando hojas u órganos de reserva, la planta pasa a la fase generativa: invierte su energía en la formación de flores y semillas.
¿Qué ocurre durante la subida a flor?
- El tallo se alarga considerablemente
- Los entrenudos se hacen más largos
- Se forma una inflorescencia
- Las hojas suelen volverse más pequeñas, duras o amargas
Sobre todo en lechugas o hierbas aromáticas, esto empeora notablemente la calidad de la cosecha.
Causas de la subida a flor
La subida a flor es una reacción natural a las condiciones ambientales. Los desencadenantes más frecuentes son:
- Temperaturas elevadas
- Días largos (muchas hortalizas son plantas de día largo)
- Estrés hídrico
- Desequilibrio de nutrientes
- Siembra demasiado temprana en primavera seguida de un periodo de frío
- Predisposición propia de la variedad
Desde el punto de vista botánico, se trata de la transición del crecimiento vegetativo a la fase de floración. En inglés, este proceso se denomina bolting.
¿Por qué "decide" la planta hacer esto?
La subida a flor es un mecanismo de supervivencia. Cuando las condiciones ambientales se vuelven desfavorables, la planta intenta formar semillas lo más rápido posible para asegurar la continuidad de su especie.
Para las personas que cultivan un huerto, sin embargo, esto suele significar: la planta se vuelve fibrosa, picante o amarga, y solo es comestible de forma limitada.
¿Cómo se puede evitar la subida a flor?
- Elegir fechas de siembra adecuadas
- Usar variedades aptas para el verano o resistentes a la subida a flor
- Garantizar un riego uniforme
- Aprovechar la semisombra ligera en pleno verano
- Cosechar a tiempo