Nigela de Damasco - delicada flor de verano con cápsulas de semillas singulares
La nigela de Damasco (Nigella damascena) es una flor anual de verano clásica, con follaje fino y filiforme y flores delicadas rodeadas por un velo verde. Su encanto especial no reside solo en la floración, sino también en las llamativas cápsulas de semillas de aspecto abombado, que aportan estructura y valor ornamental a la planta hasta bien entrado el final del verano. Es ideal para parterres naturales, jardines rurales y plantaciones estivales de diseño suelto.
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La nigela de Damasco prefiere ubicaciones soleadas a ligeramente sombreadas y suelos humosos y bien drenados. Es poco exigente, tolera la sequía y apenas requiere cuidados. Resulta especialmente armoniosa en combinación con otras flores anuales de verano como amapolas, espuela de caballero silvestre o acianos.
Según la variedad, las flores aparecen en tonos azules, blancos o suaves matices rosados. Tras la floración se desarrollan cápsulas decorativas, duraderas y muy apreciadas para ramos secos o decoraciones naturales. De este modo, la planta mantiene su atractivo más allá del periodo de floración.
La nigela de Damasco puede sembrarse fácilmente de forma directa en el exterior. No es resistente al invierno, pero a menudo se mantiene gracias a la auto-siembra. Así surgen cada año nuevas escenas de jardín de aspecto natural, que pueden cambiar de forma consciente.
Esta planta es adecuada para quienes valoran las estructuras delicadas, una floración ligera y un alto valor ornamental a lo largo de varias fases del jardín.