Semillas de capuchina - capuchina trepadora como planta trepadora comestible
La capuchina es una de las plantas trepadoras anuales más populares del jardín. Con sus flores brillantes en amarillo, naranja y rojo crece rápidamente sobre vallas, enrejados o jardineras de balcón y transforma los parterres en superficies exuberantes y floridas. Las capuchinas trepadoras pueden formar tallos de varios metros de longitud y son ideales como planta trepadora de verano fácil de cultivar.
Además de su valor ornamental, la capuchina es también una planta culinaria muy versátil. Las hojas, las flores e incluso las semillas aún verdes son comestibles y tienen un agradable sabor picante similar al del berro. De este modo, esta planta combina valor ornamental, uso culinario y jardinería natural de una forma especialmente atractiva.
Siembra y cultivo de la capuchina
La capuchina se cultiva muy fácilmente a partir de semillas. La siembra puede realizarse desde marzo en cultivo protegido o directamente en exterior de abril a mayo. Las semillas se colocan a una profundidad de aproximadamente 1 a 1,5 cm en un suelo suelto y se mantienen uniformemente húmedas. Con temperaturas cálidas suelen germinar en una o dos semanas.
Las plantas prefieren ubicaciones soleadas a semisombreadas y crecen sin problemas en la mayoría de los suelos de jardín. Las variedades trepadoras deben disponer de suficiente espacio o de un soporte donde sus largos tallos puedan desarrollarse.
La capuchina es fácil de cuidar y apenas necesita fertilización. Los suelos demasiado ricos favorecen principalmente el crecimiento de las hojas, mientras que la floración puede disminuir.
La capuchina como planta trepadora de rápido crecimiento
La capuchina grande (Tropaeolum majus) procede originalmente de los Andes de Sudamérica y es una de las plantas anuales de jardín más vigorosas. Las variedades trepadoras pueden desarrollar tallos de dos a tres metros de longitud y son ideales para cubrir vallas, enrejados, pérgolas o barandillas de balcones.
Son características sus hojas redondas en forma de escudo y sus llamativas flores con largo espolón. Según la variedad, aparecen en tonos amarillos, naranjas y rojos, a menudo con manchas decorativas. Las plantas pueden crecer tanto trepando como rastreras y por ello también son adecuadas como cubresuelos florales.
La capuchina es además una valiosa planta para insectos. Sus flores ricas en néctar atraen a abejas, abejorros y muchos otros polinizadores y aportan diversidad al jardín.
Flores comestibles y usos variados
Todas las partes de la capuchina son comestibles. Las hojas y las flores tienen un sabor especiado y ligeramente picante que recuerda al berro o al rábano picante. Son ideales para ensaladas, quesos con hierbas o como decoración en numerosos platos.
También pueden utilizarse los capullos verdes de las semillas. Conservados en vinagre se emplean tradicionalmente como « alcaparras falsas ». La planta contiene además glucosinolatos y vitamina C y desde hace tiempo también se valora como planta medicinal.